Keblinger

Keblinger

De sueños premonitorios

| sábado, 18 de agosto de 2012
No existe el tiempo sin la consciencia así como los complejos inconscientes perduran de manera inmutable en la psique.

Lo atemporal latente en el futuro es solo accesible si se logra expandir la consciencia hasta mas allá de nosotros.

Nuestro cuerpo es nuestro contacto con el universo desde antes que el yo se constituya y arranque nuestro cuerpo del todo.

Durante el sueño la atención se concentra en el cuerpo y se sabe que éste logra anticiparse a hechos que podrían ser dañinos o agradables, así el cuerpo logra incorporar estas reacciones a un lenguaje simbólico de manera anticipada de manera que logra montarse sin dificultades en la dinámica del sueño.

Hay consenso entre quienes dicen poder predecir el futuro de que lo más importante es estar en sincronía o contacto con el cosmos. De forma menos abstracta el expandir nuestra consciencia hacia lo que capta y trasmite nuestro cuerpo del todo, puesto que al fin y al cabo, mediante la física uno puede predecir la caída de un puente uno también puede predecir otras cosas, la diferencia esta en el método y los indicios en los que nos fijamos (y en los que podemos ser capaces de fijarnos), finalmente todo es causal.

Finalmente todo lo anterior es fundamental para entender la conexión entre todo, y que el futuro no es menos accesible que lo inconsciente.


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El universo estructurado como un lenguaje

| miércoles, 18 de julio de 2012
He sido atrapado por ciertas lecturas y hay libros que no he podido superar. No es que abunden los finales felices y no puedo evitar pensar en ellos como antiguas tragedias. Pero siempre al leer es una historia nueva, siempre será la primera vez. Solo para una consciencia trascendente al papel es  previsible el camino a lo fatal.




Pensar en el futuro es normalmente pensar en lo que aún no ha sucedido, quizás para una mente trascendente eso no sea así, pero no es una simple analogía lo que pretendo hacer ver. En ocasiones me han preguntado (como estudiante de psicología) por como explico sueños premonitorios, o de esa capacidad de algunos, que de manera irrefutable, revelan aspectos del futuro. Todo eso me ha llevado a pensar. Y pienso constantemente en nosotros. En que somos una consciencia que fluye en el tiempo como la consciencia que despertamos en un libro. Efectivamente podemos hablar de temporalidad, de que algo sucede antes  o después, pero el texto ya esta escrito y delimitado y que todo esta escrito de una vez sin acuerdos temporales. El texto es atemporal, es solo cuestión de consciencia.

Pensar en el universo como un texto puede ser incorrecto, pero no hemos de negar que la consciencia fluye de una manera dinámica, que en este universo que sostiene una consciencia dinámica y constante deben existir regularidades y estructuras que la soporten y que en nuestra libertad el universo es mas como un lenguaje que posee la estructura y permite la temporalidad donde, a diferencia de un personaje, podemos no solo avanzar captando la realidad, sino también crear nuevos futuros “hablando,” utilizando este lenguaje y poder a veces, vislumbrar algo más.



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Fallido

| domingo, 17 de junio de 2012

"Es la sangre un fluido muy singular, que produce en lo interior fuerza de la fuerza. Si la herida la saca violentamente hacia fuera, hará al exterior más fieros estragos".
Goethe.


¿Ante que oídos una voz de auxilio es solo el ultimo exhalar de alguien a la deriva en el mundo?

Son los oídos sordos de la incomprensión del significado, de la negación del alma humana, de la indiferencia de su lugar en el mundo y la del otro.

Es una vida llena de significados y no hay que detenerse en lo obvio. Son las sutilezas, es en lo abstracto, en ese vacío, en ese acto de fe que supone dar un significado a una acción, a unas palabras, a cualquier manifestación del alma en donde vivimos y aprendemos a hacer.

Nuestra alma trasciende al igual que las palabras. Su eco no esta en el vacío, vagan ya al otro lado.

Todo acto consta de dos, en un ultimo acto, el dar la vida han de haber dos. Si el significado se pierde de este mundo con la muerte, si nunca hubo dos, como fantasma el alma vagara en una eterna repetición buscando ese tiempo anterior, ese entendimiento que falló, un momento que nunca se dio.
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Es el caos. Es el mundo, es la mente.

| martes, 1 de mayo de 2012

Lo caótico es un caos para nuestra consciencia, mas no hemos de olvidar que todo es producto de algo y nada viene de la nada, por tanto el caos es netamente subjetivo. La formación de un yo proviene de esta separación (Mental) entre el hombre y el cosmosY es aquí donde nuestra consciencia rompe con el todo y la subjetividad que da posibilidad al caos es ya nuestra.

Es, como se lo preguntaría Jung, si el inconsciente es precisamente lo que nos es desconocido, y la realidad es un todo Real ¿Donde acaba lo inconsciente?

Es en el caos donde surgen las preguntas, no tanto para recibir respuestas, sino mas bien para estructurar lo incomprensible. Es aquí donde se deja en evidencia que existe una necesidad de una pre comprensión del caos previo a cualquier cuestionamiento (Hacemos distintas suposiciones antes de preguntar algo acerca de lo desconocido), sea proyectivo, o arquetípico.

En el otro nos encontramos ante un problema similar, es un caos, es un “no saber”; un caos que convertimos en dudas e inquietudes. El no saber el por qué alguien hizo algo, o el que piensa en un momento dado dan tierra fértil a las distintas preguntas  y surgen con ellas emociones fuertes y angustiantes como todo lo que tiene que ver con lo desconocido y formulamos entonces hipótesis del porqué de el actuar de alguien que muchas veces damos por ciertas.

Creamos preguntas y creamos nuestras respuestas. No digo que no podamos estar en lo cierto. Cuestiono el hambre del “saber”

Tout comprendre c'est tout pardonner.

Si llegara verdaderamente a comprender por entero al otro no me quedaría mas que perdonarlo, que entender el como es. Desde entonces ya no pienso en vano, nada viene de la nada y todo tiene una causa, si comprendiera la causa podría perdonar, pero esperar a obtener esa razón sería solo un alimento para mi ego. Realmente espero simplemente Perdonar. 


                       

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Tramos

| martes, 24 de abril de 2012
Es esperable, pierdo el ánimo y todo lo deseable. Intento no crear ni reaccionar abruptamente

El mundo carece de sentido
Y caminamos constantemente juntos
No hablo de hechos
Hablo de recreaciones

Suelo perder la vista

Pierdo el sustento
Pierdo más que un “verte”
Perder en esto es más que probable
Y quiero verte

Puedo soportar la vereda
Puedo soportar solo verte aquí
Puedo soportar el cansancio
Puedo soportarte
Si, a ti



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Eternos. Fantasmas.

| viernes, 2 de marzo de 2012
Eterno retorno
"Sé que volveré a encontrarte y que todo sucederá de nuevo igual a como hace tanto tiempo. Sólo que ahora no permitiré que mueras. Te retendré en mis brazos, defendiéndote de las oscuras aguas de la muerte. Porque ahora lo recordaré todo. Recordare que ya te has muerto. Pero… ¿lo recordaré?"
Serrano. M



Si la materia es finita y el tiempo es infinito el regresar a esto es un hecho. Pero no es lo mismo, el pasado nunca será el mismo. Podremos recordar y salvar, pero nunca a quien esperábamos; ya son solo fantasmas, que hacen a nuestra rueda girar. 


.
Sobrevivirme
No retorno a nada. Soy un punto estático.
En un círculo de errores estoy en el medio
El punto que no gira;
Ya elegí estar entre mis miedos.

En eternos retornos no regreso a verte
En esto de las vistas; No se me da
En eternos retornos no suele haber suerte
En esto de estar; Sé que no estas.

En aspectos negativos considero no verte
En cambios positivos suelo ser valiente
En esto de sobrevivirme siempre lo he dicho
Es imposible no tenerte en mente.


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Indiferencia

| lunes, 23 de enero de 2012
"Vivimos en el fondo de un océano de aire."

Y lo pasamos completamente desapercibido, vemos lo extraño en las profundidades y en todo lo vivo en los infiernos para lo humano. Es normal, "vemos las cosas, no como son, sino como somos nosotros". En relación al tiempo, ¿Que fue de ese tiempo desde el big-bang hasta la consciencia? Un parpadeo, un instante. Desde el inicio hasta la consciencia se necesito tiempo y una seguidilla de causas y efectos, si el tiempo es un instante la creación es creación-de-consciencia.

Y como podríamos definir a los objetos o sucesos, el sol claramente no brilla, ni la flor esta separada de la tierra y el aire, y sus colores no son tal, todo es una creación humana y el humano creado de este mismo todo.  


Toda esta unidad del cosmos me recuerda a ese Ser único, inmóvil, indivisible y eterno de Parménides y también a la antigua noción de Unus-Mundus. Lo interesante es a lo que nos lleva todo esto,  al surgimiento de un sistema autoconsciente, el ego, en donde perdemos la unión con el todo y nos separamos y llegamos a creer también, en que siempre fue así, que somos aparte, eternamente aparte, y en la eternidad nos perdemos. Damos cabida a nuestra consciencia en el pasado, o incluso otorgarnos un espacio en el SerMuertos o SerSinVida en el caso del suicidio, pero es todo una ilusión, una extrapolación ingenua de lo único que conocemos, el ser en el presente, lo demás es solo imaginable en nuestra indiferente existencia.



Se recomienda leer el post: "Cuestión de Bordes"
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Mi Sueño Lúcido

| martes, 27 de diciembre de 2011
El siguiente fragmento narra lo acontecido entre las 3:45Am - 4:33Am no muy lejos de lo que cada uno podría llamar su hogar, salvo, y cabe destacar, por el hecho de que no lo es. Nada más ajeno que la versión onírica de lo propio, al cabo, nuestra visión interna de lo nuestro.


…Caminaba por un pasillo al costado de mi casa con algo de cautela, ya que venía de enfrentarme a tiros contra unos desconocidos con un arma que ya no portaba, y parecía no importar. Al avanzar llegué hasta el patio trasero, pude ver las hojas caídas de los árboles como si fuese otoño, mi perro inmóvil sentado en el pasto, los soportes de la parra en el suelo y un cielo de invierno gris que encuadraban las altas delimitaciones de los muros y nubes que aplastaban una atmosfera ya enrarecida que parecía anunciar lo que vendría.
Sigo caminando, trato de abrir una puerta algo atascada…de esas que siempre permanecen cerradas durante el invierno…  nada muy complicado. Reviso las habitaciones con una prisa que rápidamente se volcó en desesperación al ver el estado de estas, era seguro, estaba solo en casa y ésta como si la hubiesen saqueado. Con algo de extrañeza seguí hasta salir al patio del frente: Pasto recién cortado sobre el mismo pasto, ramas podadas que yacían en el mismo lugar donde habían caído por el filo de la herramienta de algún jardinero poco perseverante, y un portón abierto que daba a la calle no iluminada de medianoche. 

Ahora ya puedo decir, que con algo de miedo, intento entrar y cerrar la puerta, y es cuando noto que estaba desencajada. –Ok. -Me digo, esto no tiene sentido. Dentro de la casa y con una cara, que presumo, entre asco y perplejidad miro a mi alrededor. ¿Cómo esto puede simplemente ser un sueño? ¿Todo este detalle?  Bueno, el papel de un sueño es ser real. Y de entre todo lo que he leído recuerdo que un buen método para ver si uno está en un sueño es contarse los dedos de la mano, algo muy simple, a menos que te encuentres dentro de uno, he ahí el problema. El contarlos se hizo algo trabajoso, si tan solo no se entremezclaran… Y como si más importante que obtener resultados incoherentes fuese tener un resultado certero que no fuese seis, logre al fin comprender más seguro, no sin algo de inquietud, de que estaba en un sueño, mi primer sueño lucido.

Me dispongo a salir. Busco mis zapatillas… es difícil encontrarlas…

Al llegar a la calle me doy cuenta que es de día, dos señoras barriendo la calle y me fijo en una, la que estaba a mi lado, era increíble el nivel de detalle de su rostro como si correspondiera a alguien de la realidad, pero sigo caminando. Pienso que hay varias cosas que debo probar, una de ellas es si puedo volar. Mientras camino me concentro en la sensación de volar, o lo que creo que es esa sensación, algo así como cuando corro y me tropiezo, cuando el pecho, tu centro se va más allá del sostén que otorgan tus pies aferrados al piso y bueno, vuelas unos cuantos metros antes de caer. No es que me pase seguido. Logro despegar medio metro; es suficiente para mí. Además, a donde voy el camino me lo sé a pie. Sigo caminando y esa sensación de pesadez del sueño me incomoda cada vez más. La calle es larga (siempre lo ha sido). Puedo ver gatos negros en el camino, en la calle, están como pegados al suelo, sentados, muy quietos, algo traman. Cada vez se me hace más difícil caminar y esa pesadez del sueño se transforma en un ruido como el de un gran avión, y unas ráfagas de viento que mas que fuertes, desmoralizadoras. Ante los pasos infructuosos me desánimo y acabo despertando no muy lejos de donde caminaba, acostado en mi cama, con un perrito a mi lado y el sonido de un auto, el de un padre a las cuatro de la mañana.
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Ser o No Tener

| miércoles, 16 de noviembre de 2011

El ser siempre esta condicionado, como el Dasein: una particular forma de ser ahí, en el mundo. La existencia ha de encontrar un soporte, un espacio, un tiempo, una distancia, un cuerpo, un otro. Un primer paso: un punto en la nada en busca de sustento: otro punto. Ya aquí cabe la reflexión acerca de “la nada” ya como un punto de sustento. 

Podría poner de manifiesto la palabra, imaginar aquello de donde surgen las palabras cual caja de pandora... y si nos encontramos ante lo inefable en nosotros mismos no somos capases de reconocernos! Cuando no podemos expresar algo y simplemente lo sentimos ajeno, invasivo o angustiante. El lenguaje es un punto de referencia, reconocidamente ajeno, pero con tal fuerza para desencajarnos en algún punto de nuestra existencia. 

Ya psíquicamente el recuerdo de un estado anterior implica un punto de sustento, pero su característica es fantasiosa, al igual que una proyección nuestra al futuro y por supuesto, la nuestra en el presente. Somos en cuanto tenemos una referencia psíquica con el mundo. De esta manera se crea la equivalencia entre el estar siendo y el tener, como al tener cuerpo, ya que es una construcción psíquica implica un ser-teniendo. Somos, en este sentido, con lo que tenemos, incluso si lo que tenemos son ausencias. Así es interesante vernos, lo que somos, lo que tenemos, lo que mostramos y con aquello que nunca mas retornara, y creemos-creamos, fantasías.   
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Prologo: Las palabras curan

| domingo, 13 de noviembre de 2011
Después de una noche convulsa no es de extrañar que no seamos los mismos, como en una especie de alquimia el fuego algo ha de hacer al final de su tiempo bajo el crisol. 
Es una noche convulsa, los sentimientos negativos son fuegos de sabiduría, de ardores hacia una lucidez en la aceptación.
El fuego es lo que permite amalgamar las ideas; romper, desgarrar, quemar; metáforas perfectas para la comprensión de lo inefable, pero si he de hacer sentido alguno, en alguien, me permitiré agregar algo más en este mismo orden. 
Puedo pensar el fuego pero también en agua, y no solo en una simple dualidad*, sino también en relación a las ideas en forma de sueños. El agua como símbolo de lo inconsciente y su corriente por excelencia, se nos presenta en los sueños como ideas difusas e inentendibles, imágenes colores, sensaciones; muestra nuevamente de lo indecible, ¿somos nosotros ya los que no podemos decir, o los que ya no podemos entender?

Alguna vez en mi vida recuerdo haber dicho que el tiempo es como el aire, el agua ya es como el rio de ideas que fluye apacible hasta la consciencia y el fuego el calor necesario para toda reacción, ahora solo me queda la tierra, lo terrenal, lo concreto, material, expresable, lo inteligible.

Solo por fin ahora, puedo continuar...
y considerar:
¿Es todo esto una real significación o solamente un juego metafórico de casualidades?
Por supuesto que es un juego! Absurdos, ¡Fantasías! Pero una piedra angular en el lado metafórico de cada uno, de ahí donde brotan las imágenes y sueños, de donde se hilan historias de vida y se da sentido a las cosas. Y claro, no puede ser así de simple replicarlo, no puedo darte un sentido ya que las ideas cobran sentido, y tenemos lo que tenemos y olvidamos lo que olvidamos; aquello, donde en algún lugar de nosotros decidimos olvidar. 
Una noche convulsa puede evocarnos sentidos, incluso estando perdidos, careciendo totalmente de ellos.


¿Me queda entonces alguna razón por la cual seguir escribiendo?
Podría decirme y quizás engañarme: "Porque al fin puedo volver a hacerlo".
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Ausencia

| miércoles, 17 de agosto de 2011
Heme aquí, has de verme aquí para ser, siempre, juntos.

Sabemos de presencias, sabemos de rostros, de compañías, y creemos saber mucho. Suponemos nuestra presencia con el estar, se obvia, pero nuestra presencia como pre-esencia  es un algo antes de nosotros, una imagen, y como tal, solo puede valerse ante otro. El como somos, casi siempre de forma inconsciente, es una imagen que proyectamos, de algo que hemos recibido, siempre pretendemos y pretendemos ser confirmados, he ahí el imperativo del vínculo.

Es una concepción necia la que tienen los hombres.
Creen que Eros es sexo, pero yerran:
Eros es estar vinculado.

Carl Jung.

Eros, la pulsión sexual de vida como vínculo. Entendemos la pulsión de vida como tendiente a la satisfacción, a calmar el malestar y descargar tensión. No es de extrañar que en la vida psíquica tienda al amor, la amistad, y toda proximidad intersubjetiva, “acercar bordes”.

Tampoco es desconocido que tendemos a la distancia, a alejarnos, apartarnos, a huir, la distancia es distancia y podemos ponerle el nombre que queramos y a veces engañar(nos). Creemos en metáforas del viaje y viajamos, creemos e indagamos, seguimos y nos alejamos, al final, perdemos. El viaje se constituye en un punto de partida, y casi nunca en un fin; entenderemos que al comienzo éste es el alejarse.

Así que debe haber un impulso en la separación, claro, la pulsión de muerte. Mas allá de un principio del placer nos topamos con la separación, como un fort-da tendemos a esta distancia que produce un malestar, pero a saber, también una satisfacción. Podemos apartarnos y apartar, sufrir todo lo que queramos y perder muchas cosas en el viaje, lo importante en este caso, es la elaboración del acto, el control, y quizás en cierta medida, la venganza.

"Si te vas, bien, no importa, soy yo quien te echa, es mas, yo mismo me voy".

No hay mas que recordar que vivimos con ambas tendencias, la unión y separación, como un juego divino; no es un juego de poder, no hay que olvidar que la ausencia es condición para la presencia del deseo y este como potenciador de las emociones. No hay que olvidar que la distancia depende de los nombres que utilizamos para ella, y dichos nombres, de nuestra sutileza y en quienes podamos encontrarla.

Y el amor comienza de la misma manera para todos,
a saber, cuando no solo se goza con la presencia,
sino que también con la ausencia.

Aristóteles

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De aquellos momentos precisos

| viernes, 29 de julio de 2011

No existen prisas ni atrasos, solo momentos precisos.

Puedes no creer en causalidades y no es que diga creer en ellas, mas no hemos de ignorar ciertas cosas.

Vivimos constantemente en un presente, no es de obviar.
Vivimos en un presente puesto que disponemos de un pasado. Disposición no consciente que revela aquel carácter de desfase entre nuestra consciencia y los procesos que permiten tenerla.
En cierta medida, como al soñar, somos el mundo y los protagonistas.

El futuro no yace demasiado lejos, tan solo en nuestra memoria, de expectativas y anhelos atados por supuesto, a nuestras posibilidades.

El momento preciso es solo el presente, el pasado es tragado por este y el futuro es mera especulación.

No es que crea en causalidades, pero todo toma un valor en el momento en que nos ocurre, siempre puede ser un momento perfecto.
Lo infinito no son los futuros posibles sino lo que interpretamos del ahora
Podemos no creer en causalidades y buscar una objetividad, y encontraremos en ello un valor no más significativo que cualquier otra búsqueda de sentido.

El momento preciso es valorar el presente más allá de nuestro pasado, expectativas, prejuicios… aceptar que aceptamos… un algo más

Últimamente los tiempos encajan, las distancias se acortan y los minutos se diluyen… 
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